
Un alerta generado por el Anillo Digital de La Matanza terminó con la detención de un hombre y el secuestro de una importante cantidad de estupefacientes que, según la información oficial, estaban preparados para ser distribuidos en distintos puntos del distrito.
El operativo comenzó cuando una de las lectoras automáticas de patentes detectó el paso de un vehículo que registraba un pedido de captura. La información llegó inmediatamente al Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), desde donde los operadores comenzaron a seguir el recorrido del auto mediante las cámaras de seguridad.
Con el vehículo localizado, se dio intervención a la Policía de la Provincia de Buenos Aires para interceptarlo. El conductor advirtió el despliegue policial e intentó escapar, lo que dio inicio a un operativo de persecución y saturación.
El seguimiento terminó con la detención del sospechoso y la inspección del automóvil. Allí apareció el dato que cambió la dimensión del procedimiento: en el interior había siete bolsos cargados con diferentes tipos de drogas.
Según el detalle informado tras el operativo, fueron secuestrados más de 12 kilos de marihuana, seis kilos de pasta base y cuatro kilos de cocaína. En conjunto, solamente esas tres sustancias superaban los 22 kilos.
Además, los investigadores encontraron 70 envoltorios de tussi, una máquina contadora de billetes y cuatro teléfonos celulares. Estos últimos serán de especial interés para determinar contactos, movimientos y eventuales conexiones del detenido.
La hipótesis inicial es que los estupefacientes estaban destinados a su posterior distribución. La cantidad y variedad de droga transportada llevaron a los investigadores a avanzar sobre una posible estructura de comercialización más amplia.
De acuerdo con la información difundida sobre el procedimiento, el hallazgo también aportó elementos para una investigación por narcotráfico que ya se encontraba en curso. El objetivo ahora será establecer el origen de la droga, su destino y qué otras personas podrían formar parte de la organización.
El procedimiento volvió a poner el foco sobre el funcionamiento del Anillo Digital, un sistema que utiliza cámaras y lectoras automáticas de patentes para controlar la circulación de vehículos. Cuando una matrícula coincide con un dominio buscado, se genera una alerta que permite iniciar el seguimiento desde el centro de monitoreo.
En este caso, la detección de un auto con pedido de captura derivó primero en una persecución y posteriormente en un procedimiento por drogas. El análisis de los cuatro celulares secuestrados podría convertirse ahora en una de las claves para avanzar sobre el resto de la presunta red.
La investigación continúa para determinar el rol del detenido y reconstruir la ruta de los estupefacientes. Por el momento, la información suministrada no precisa la identidad del acusado, el motivo original del pedido de captura del vehículo ni el juzgado y la fiscalía intervinientes.