
Con controles desplegados en distintos accesos y zonas estratégicas del distrito, La Matanza mantiene activos operativos conjuntos que derivan en la retención de aproximadamente 1500 motos cada semana. Los procedimientos están a cargo de la Policía bonaerense, la Guardia Urbana y agentes de Tránsito municipal.
De acuerdo con la información oficial, el 60% de los motovehículos incautados presenta algún tipo de vinculación con hechos delictivos o irregularidades detectadas durante los controles. El 40% restante es secuestrado por incumplir normas básicas de circulación y seguridad, como falta de documentación, ausencia de casco o deficiencias técnicas, situaciones que también representan un riesgo para la comunidad.
Los operativos apuntan a reforzar la prevención frente a la modalidad delictiva conocida como “motochorros”, pero también a reducir siniestros viales y frenar la realización de picadas ilegales en la vía pública. Según indicaron desde el Municipio, la presencia simultánea de fuerzas provinciales y áreas locales permite ampliar la capacidad de control en diferentes localidades del partido.
Estas medidas se enmarcan en el Plan Integral de Seguridad que impulsa el intendente Fernando Espinoza, presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM). El esquema incluye herramientas tecnológicas como el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), un anillo digital con lectoras de patentes, más de 5000 cámaras de seguridad 4K, 1200 Paradas Seguras, 100 Puntos Seguros y más de 15 mil alarmas vecinales instaladas en todo el distrito.
Desde el gobierno local remarcaron que la estrategia combina controles en la vía pública con inversión en tecnología para fortalecer la prevención y dar respuesta rápida ante situaciones sospechosas.